LA HORA BRUJA
Un lápiz rojo sobre el horizonte,
anuncio del silencio, nos dibuja
desnudos, y la luna sobre el monte
invita, sin recato, a la hora bruja.
A esas horas del sueño, un polizonte
se adhiere a nuestra piel y nos estruja
con su abrazo de sombras. Nos empuja
por los desiertos prados un bisonte.
Bisonte atroz que bufa y hace que cruja
nuestro cerebro, oscuro mastodonte
que la razón arrasa y desdibuja.
Un lápiz negro tras el horizonte
dibuja el sueño atroz de la hora bruja.
solo la luz, quizás, el miedo afronte.
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